Una familia con tradición bodeguera

Historia

 

El apellido Molina se halla vinculado fuertemente con la actividad bodeguera en tierra americana. Su origen data del Siglo XII, cuando los reyes de Castilla y Aragón aceptaron que Manrique Pérez de Lara se convirtiese en el Señor de Molina.

 

El primer Molina en pisar suelo americano fue Jerónimo Molina y Herrera, quien llega a Perú en el año 1553, llegando posteriormente a Chile. Más tarde en 1650, el general Luis de Molina y Vasconcelos se afinca en Mendoza, desarrollando a partir de ese entonces él y sus descendientes la actividad de viñateros y bodegueros.

 

Casa Molina

 

La Casa Museo Molina Pico fue construida originalmente en el año 1761. Antiguamente concebida como casa de campo, la Casa Molina se encuentra en la actualidad ubicada dentro del casco urbano de Guaymallén, Mendoza.

Si bien en un principio perteneció a la familia Sotomayor, se la vinculó históricamente a Pedro Molina, conocido personaje de la historia mendocina. Amigo personal de don José de San Martín, cuenta la tradición que este último descansó en la Casa Molina antes de encarar el histórico cruce de los Andes.

En esta casa se continuó desarrollando la actividad vitivinícola a través de la bodega “La Resurrección”, elaborando vinos de reconocida calidad. Algunos años después, sus descendientes hemos decidido retomar el legado y volver al negocio familiar, manteniendo como premisa principal la de ofrecer un vino de excelencia tal como lo marca la historia.
 

Actualidad

 

Bodegas Molina nace con el objetivo de cumplir con quienes quieren tomar un buen vino. Para lograrlo privilegiamos la calidad, poniendo especial empeño en cada uno de los pasos sin utilizar ningún tipo de agregado químico.

Somos una bodega pequeña que cree firmemente en los valores familiares y que está dispuesta a continuar con el legado recibido de nuestros antepasados. Por eso, concentramos nuestros esfuerzos en ofrecer un producto de excelencia, convencidos de que la mejor publicidad es la recomendación de nuestros clientes. Trabajamos a diario para eso, y ese es el único secreto que explica que una vez probado nuestro vino sea imposible de olvidar.